Cabalgata de Reyes 2019

ENTREGA DE LA LLAVE DE LA CIUDAD

La ilusión se apoderó de la ciudad de Vigo y su área  metropolitana de la mano de la cabalgata de reyes 2019. Sus Majestades visitaron la ciudad para repartir  caramelos y alegría entre las niñas y niños.

 

Las calles de Vigo fueron un hervidero para disfrutar de la Cabalgata de Reyes. Desde bien temprano cientos y cientos de personas, adultos y pequeños, buscaban su sitio para no perderse detalle del desfile de la noche más mágica del año. Tanto así, que hasta Iker Casillas y su mujer Sara Carbonero, junto a sus hijos y otros futbolistas del Oporto, escogíerón la ciudad olívica para encontrarse con Sus Majestades de Oriente. 

 

Ni la Estrella de Belén, ni los camellos más veloces de Oriente ni la más moderna tecnología facilitaron la llegada de los Reyes Magos a Vigo, tan solo fue necesario seguir el umbral de las luces navideñas y del imponente árbol para arribar en la "mejor ciudad del mundo". Así lo confesaron sus Majestades Melchor, Gaspar y Baltasar cuando recibieron de la mano del alcalde Abel Caballero la llave de la ciudad, una mágica herramienta que les permitió entrar en todas y cada una de las casas de los más pequeños vigueses y así poder depositar sus regalos bajo los arboles respectivos.

 

La Cabalgata  recorrío las calles Isaac Peral, García Barbón, Policarpo Sanz y Porta do Sol. Desde una hora y media antes ya se cortaba  el tráfico por completo a lo largo de todo el tramo señalado y la restricción se extendía hasta el Paseo de Alfonso, ya que allí se procedió al desmontaje de las carrozas.  

 

El evento contó con  1.250 miembros de la organización,15 carrozas y tres autobuses que formarón el desfile y desde las cuales que se repartirón cuatro toneladas y media de caramelos (sin gluten y sin azúcar). 

 

 No importó el frío ni las bajas temperaturas, cientos de miles de familias se agolparon a lo largo del recorrido, y más especialmente en la Puerta del Sol, para recibir el saludo más especial de los Reyes a cambio de sus mejores sonrisas. Es que nada como la felicidad de los niños para sacar toda la magia a la calle. Mimos, dragones, arlequines, un zoo liberado y un bosque animado fueron algunos de los espectáculos elegidos por las carrozas que discurrieron por el trayecto, donde se colocó un imponente escenario para que sus Majestades y los pajes reales pudieran saludar a todos los asistentes que no quisieron perderse su visita anual.

 

Entre los 150.000 asistentes según estimaciones de la Policía Local, hubo muchos nervios y la tensión propia de una noche, mientras sonaban los villancicos y las canciones de moda. La cabalgata arrancó poco después de las 18.00 horas de la tarde y en ella participaron hasta 23 agrupaciones que hicieron gala de su gran inventiva. Al frente de la comitiva real se encontraba un grupo de agentes de la Policía Local a caballo portando sus trajes de gala que fueron muy aplaudidos por los más pequeños. Tras ellos desfilaron los integrantes del grupo Discamino en sus bicicletas y tándem adaptados vestidos también para la ocasión: animales, arlequines y globos y muchos globos.

 

Tras ellos, la fantasía llegó de la mano de la carroza de El Corte Inglés creando un mundo donde la magia fue protagonista: conejos saliendo de sus chisteras y atracciones que deleitaron al público. Arrastrándose por el asfalto llegaron los caracoles de "El Bosque" y sus mariposas que no pararon de bailar y animar a los asistentes con sus brillantes alas. Una de las más aclamadas fue la del dragón de tres cabezas formado con globos que no dejaba de abanearse entre los niños y sus familias. Los desfiles de los elefantes y ardillas de Alcampo, Abanca o Gadis también despertaron los aplausos de los asistentes.

 

Los grandes clásicos de los cuentos tampoco faltaron a la cita con la cabalgata real y tanto el Capitán Garfio, como Peter Pan y Aladdin salieron a saludar a los niños y a entregarles cientos y cientos de caramelos. Más de 4,5  toneladas se repartieron entre los asistentes que "batallaban" con ingenio y grandes bolsas -casi sacos- para hacerse con el mayor número de dulces posibles.

Al ritmo de tambores y trompetas hizo su entrada en las inmediaciones de Porta do Sol la Cartera Real, anunciando el momento más importante de la cabalgata y por el que anhelaban los cientos de niños y familiares que llevaban desde la tarde guardando hueco en primera fila para poder ver de cerca a sus Majestades.

 

Pasadas las 20:00 horas, la comitiva encabezada por el Rey Melchor hizo acto de presencia en la puerta del sol, donde recibió el enorme cariño de los vigueses. Tras él llegaron los Reyes Gaspar y Baltasar acompañados por el alcalde Abel Caballero, la presidenta de la Diputación Carmela Silva y varios concejales, así como David Regades presidente de la Zona Franca que subieron al escenario para hacerles entrega de la "llave" de Vigo y saludar a sus pupilos. El Rey Melchor reconoció "lo fácil que fue llegar a la ciudad guiados por las luces del alumbrado" y felicitó al alcalde por "facilitarles el reparto". "Con estas rampas y ascensores podremos llegar a todas las casas sin problema", bromeó Melchor.

 

Gaspar y Baltasar aseguraron sentirse "felices" de ver "a tantos niños buenos" y los animaron a disfrutar de sus nuevos juguetes en los "nuevos parques infantiles y pabellones", aunque también les advirtieron que había que acostarse temprano y siempre, siempre, hacer caso a los abuelos, "que siempre estarán con nosotros".

 

Y aunque sus Majestades de Oriente fueron las protagonistas, el aplauso más fuerte se lo llevó el alcalde Abel Caballero quien felicitó a todos los niños por ser "los mejores del mundo". "Sé bien que habéis sido los mejores y por ello los Reyes os van a traer todos los regalos, no sé lo que pasará en otros sitios, pero aquí nadie se quedará sin su regalo", animó el alcalde que si bien no tiene la potestad real de entregar juguetes en Navidad, sí les dio a los vigueses un gran presente: "¡Las mejores luces del mundo!. 

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